PRISIONERA

IMAGEN ROYO
Un día se levantó y no quiso bañarse la boca. Sólo al espejo se miró, se hizo una mueca de desaprobación y sin más querer en la cama se escondió.
Sólo pensaba en cómo evitar soñar si no se quería levantar de allí. Recordaba y luego soñaba y sólo ella soñaba así, para él todo había acabado ya. Hace tiempo, creo. Honestamente, hasta ahora quizá.
Ella sólo pensaba en lo rico de sus besos, en el sabor atrapado en los surcos de sus labios; en las gotas de amor que lograba recoger en las comisuras de esa boca roja.
Había querido no haberse dejado manipular por su egocentrismo y la ira que le produjo su ausencia, pero no pudo... se sintió burlada y creyó que eran demasiadas emociones. Se sentó acompañada por unas cuantas cervezas y luego se levantó para irse... pero volvió a sentarse con más cervezas y algunos conocidos... y cuando creyó que el mundo estallaría en frente de sí, decidió acabar con la causa de sus males.
Se aproximó a donde estaba y tomó el arma en sus manos, la llevó a su boca, la besó y con ese irónico acto acabó con su vida. Truncó el camino, terminó de destruír a aquel que ya perecía y cuando quiso volver se encontró a aquel que la condenó. Se sintió morir, pero ya no había más qué hacer "Estaba muerto".
Él marchó... con una sonrisa? Ella se encarceló en sí misma...







Benjamín Rivera dijo
Hola, cómo estás, espero que bien, yo estoy bien... linda alegoría, bueno, saludos...
27 Junio 2009 | 10:15 PM