Humanos

Hoy... hoy tomé mi fémur, creo que se había dislocado ya de mi cadera para cuando decidí arrancarlo. Tomé el hacha de filo oxidado que reposaba sobre el tronco de partir la leña que se encuentra en la parte posterior de la casa - una casa prendida a una exuberante sabana, que desde lo alto pareciera de juguete, como de libro de cuentos, más bien - La rótula salió volando con toda tibia y peroné, el pie ya no estaba hacía rato, claro que tuve que hacer muchos intentos antes de lograr el cometido. De la ira que me produjo arrancarla arrojé el hacha lo más lejos de mí antes que me dieran ganas de abrir el tórax cual azteca de aquellos días de pirámides.
El cuchillo más grande de la cocina hizo lo suyo. Tensionando la parte de pierna que quedaba aún colgando, ya dislocada, se hizo la primera incisión. Podía sentir, y claro que podía, era mi pierna, cómo la carne se destazaba tal como lo hacía con el murillo para cocinarlo en la sopa el día anterior.
La piel y la carne cortaron con facilidad, no en vano había pasado toda la noche anterior afilando la herramienta. Los ligamentos blancos enrojecidos por la sangre que bullía sobre ellos fueron algo más duro pero terminaron cediendo también.
Resultó imposible separar con la misma hoja, los huesos bien apretados aunque enfermos por osteopenia avanzada casi osteoporóticos estaban ya.
Arrastrando mis glúteos por el suave prado, volví a donde había caído el hacha, la empuñé una vez más y nuevamente por falta de filo y de puntería hice varios intentos antes de conseguir separar las piezas.
Desunidas y maltratadas, cadera y fémur cumplirían su tarea.
Volver al cuchillo, y abrir la piel de arriba hacia abajo. Desollar la piel para que no haga daño, sacar la piel por partes para que no se desperdicie nada. Enterrar el cuchillo hasta alcanzar el hueso era la mejor idea. sobre él bajó, y saz, la primera rebanada de carne desprendida de su blanco tronco quedó. Con mucho cuidado y alrededor fui pasando la punta del cuchillo hasta que ningún trozo de carne quedó prendido en él.
No me da miedo perder mi cuerpo si con él tengo que alimentarte..






abril-ale dijo
Últimamente estás un poco dark. ¿A qué se debe?
Nena, besitos de jueves.
11 Junio 2009 | 09:03 PM