Lucifer y valeria

Hoy escuchaba desde muy temprano mi música favorita: "Mago de Oz". Analizaba mi actuación preliminar en la obra "Árbol Carnal" y planteaba cambios sustanciales para mi personaje "Brisa Coronado" cuando unas visiones replantearon mi vida... yo pretendía meterme dentro del público y observar desde allí mi presentación. Concluí que el mejor traje debía ser negro, no rojo... bueno, negro con sutiles detalles rojos, medias de malla negra, el liguero que compré hace tiempo y que no he estrenado y unas botas negras de tacón alto - que debo comprar, por cierto - y al mismo tiempo me fui más allá de mis observaciones y me imaginé lo rico que sería oír esa música que me acompañaba, cómo la bailaría frente a mis amigos, para quienes desde ya soy una deschavetada de remate... "Hemos creado un monstruo" dice Óscar... y Juanfra lo asiente con un suave movimiento de cabeza y una sonrisa que me encanta. Así ha sido en otras oportunidades en las que mi locura se adueña de mí...
Ellos no saben que ese monstruo estaba desde antes que la tierra se formara... recreando esas palabras en mi imagen loca llegaron las visiones, las que mecionaba antes... recordaba un poema que le escribí al dueño de mis besos y que hablaba del infierno que le ofrecía desde mis piernas, porque la canción que escuchaba tenía que ver con ese mismo tema...
Recordé cómo fui arrancada del tálamo de la pasión, sucedió por envidia...
Era la amante preferida del demonio mayor, una jornada de aquellas en las que el Universo mismo tembló marcó el inicio de mi mortalidad...
Ellos, los otros demonios y demonias envidiaban mi lugar, mi palabra era acción misma porque lo que pedía, se me hacía; lo que decía, se cumplía. No había lugar en su cama para nadie más; no porque yo no lo permitiera, sino porque yo le era suficiente.
Tomados de las manos sentimos correr nuestros jugos internos calientes como las mismas brasas del infierno donde habitábamos. Descansamos luego de haber formado unos tres planetas más luego de las colisiones causadas por el temblor. De allí nació la tierra y por eso se convirtió en mi última prisión y mi salvación.
Mientras dormía, ellos, envidiosos demonios me arrancaron de mis oladas sábanas y me arrastraron hasta el planeta más lejano. Me ataron de pies y manos, sellaron mi boca y recogían mis lágrimas para que no corroiera el suelo donde estaba porque sabían que así podía construír un túnel y escapar. Pero cuando Él, notó mi ausencia salió en mi búsqueda, "Maldito universo gigante" cuanto demoró en hallarme.
Mas cuando estaba cerca, ellos mismos me sacaron de allí y atada en el vientre de una dulce mujer me encerraron. Ella sufrió desde entonces, y sigue en esa tristeza de ser mi "madre" hoy.
Ahora entiendo porqué cuando mi vida se vió cortada por veneno, volvió a mí, sin yo quererlo, ellos me limpiaron el cuerpo y me alimentaron con sus propias manos. Cuando enfermé de muerte, me sanaron. Buscaba en este mundo un hombre que me amara como yo deseaba, pero Él, quien ya me había hallado, me dió en cambio uno que tuviera mil mujeres para que a mi cama casi no llegara. Ahora, otro, que me satisface aunque me brinda jornadas que no me pertenecen. Y es Él, Él que no quiere que me toquen, aunque sabe que yo termino haciendo lo que me provoque.
Ellos encambio, no quieren que vuelva, desean retrasar nuestro encuentro, aunque saben que cometieron un error, Esta vida se acabará y yo volveré a sus brazos y lamentarán por mi propia mano haberme tocado.





brenda-abril dijo
Dirán que he enloquecido, lo sé, casi lo oigo... También logro oír sus carcajadas... Dirás "Se enloqueció de remate, esa Karoll" pero la verdad es que loca he estado siempre y ME ENCANTA...
De "Mujer y angel" que me vistieron una vez a "Valeria endemoniada" que soy hoy, HOY Y SIEMPRE
9 Junio 2009 | 03:46 PM