"Te Quiero" mata

Si no te dijera que te quiero, mis palabras serían mi muerte, y no deseo que el amor que te profeso termine matándome. Si mis palabras no salieran por mi boca de seguro, atragantadas en mi garganta terminarían asfixiando esta pobre humanidad, y ya luego muerta, esas palabras asesinas se transformarían en bacterias y como un cáncer se alimentarían de cada centímetro de tejido blando o duro, otras especialistas en líquidos se tomarían mis jugos gástricos, mi sangre, mi saliba, mis mucosidades nasales y vaginales hasta que pronto, de mí no quedara nada.
Es por eso que, a menudo te digo: "Te quiero". No es que no exista otra forma, es que esas dos palabras nacieron para hacerme feliz y terminaron apoderándose de mi destino.
Todo empezó aquella noche en la que cambié de religión, me invitaron al ritual de iniciación pero ni siquiera suponía que era otro dios. Cuando ví su imagen, la verdad no me cautivó mucho, pero al oír su palabra, y empezar a leer del libro sagrado de su vida, supe que quería pertenecer a su congregación para siempre.
En la madrugada, luego de la presentación, me postré ante él, y permití que entrara en mí con fuerza, con dedicación. Y después de algunos rituales más... debió ser el incienso, estoy casi segura... que esas palabras nacieron... nacieron para quedarse.
Desde entonces te busco cada vez que la asfixia llega y casi morada desde un teléfono celular o cuando es posible frente a tí, vuelven a salir: "Te Quiero"



lucerodelalba dijo
Los te quiero no se deben guardar nunca
feliz domingo guapa.
24 Mayo 2009 | 05:39 PM