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La Coctelera

BRENDA-ABRIL

QUISIERA SER DUEÑA DE LA MUERTE...

16 Marzo 2009

Charles Baudelaire, Poeta maldito por excelencia...

He sido conducida a esta orilla del mar nuevamente, la de los malditos.... los excelentes malditos... ya he traído alguna vez a Poe, hoy Baudelaire... Comparto este pequeño poema en prosa, parte de "El Spleen de París"... hermosos todos, pero éste continúa mi línea sobre la pregunta, Qué es ser Mujer?, ahora desde la perspectiva de un hombre insatisfecho con el ambiente que lo rodeaba... pero conciente de las diferentes sensaciones obtenidas con una y con otra mujer... sus mujeres...

Para su deleite, el poema XI

 

imagen de Paul Delvaux, la verdad no tiene nada qué ver el poema con esta preciosura de Delvaux, pero no encontré la que buscaba... y ésta es verdaderamente hermosa....

XI
La «mujer salvaje» y la queridita
«En verdad, querida, me molestáis sin tasa y compasión; diríase, al oíros suspirar, que padecéis más que las espigadoras sexagenarias y las viejas pordioseras que van recogiendo mendrugos de pan a las puertas de las tabernas.
Si vuestros suspiros expresaran siquiera remordimiento, algún honor os harían; pero no traducen sino la saciedad del bienestar y el agobio del descanso. Y, además, no cesáis de verteros en palabras inútiles: ¡Quiéreme! ¡Lo necesito «tanto»! ¡Consuélame por aquí, acaríciame por «allá»! Mirad: voy a intentar curaros; quizá por dos sueldos encontremos el modo, en mitad de una fiesta y sin alejarnos mucho.
«Contemplemos bien, os lo ruego, esta sólida jaula de hierro tras de la cual se agita, aullando como un condenado, sacudiendo los barrotes como un orangután exasperado por el destierro, imitando a la perfección ya los brincos circulares del tigre, ya los estúpidos balanceos del oso blanco, ese monstruo hirsuto cuya forma imita asaz vagamente la vuestra.
«Ese monstruo es un animal de aquellos a quienes se suelen llamar «¡ángel mío!», es decir, una mujer. El monstruo aquél, el que grita a voz en cuello, con un garrote en la mano, es su marido. Ha encadenado a su mujer legítima como a un animal, y la va enseñando por las barriadas, los días de feria, con licencia de los magistrados; no faltaba más.
¡Fijaos bien! Veis con qué veracidad -¡acaso no simulada!- destroza conejos vivos y volátiles chillones, que su cornac le arroja. «Vaya -dice éste-, no hay que comérselo todo en un día»; y tras las prudentes palabras le arranca cruelmente la presa, dejando un instante prendida la madeja de los desperdicios a los dientes de la bestia feroz, quiero decir de la mujer.
¡Ea!, un palo para calmarla; porque está flechando con ojos terribles de codicia el alimento arrebatado. ¡Dios eterno! El garrote no es garrote de comedia. ¿Oísteis sonar la carne, a pesar de la pelambrera postiza? Por eso ahora se le saltan los ojos de la cabeza y aúlla muy naturalmente. En su rabia, centellea toda, como hierro en el yunque.
¡Tales son las costumbres conyugales de estos dos descendientes de Eva y de Adán, obras de vuestras manos, Dios mío! Incontestablemente, desdichada es esta mujer, aunque, en último término, quizá los goces titilantes de la gloria no lo sean desconocidos. Desdichas más irremediables hay que no tienen compensación. Pero en el mundo adonde la arrojaron, nunca pudo ella pensar que una mujer mereciera otro destino.
¡Hablemos ahora vos y yo, preciosa querida! A la vista de los infiernos que pueblan el mundo, ¿qué he de pensar yo de vuestro lindo infierno, si vos no descansáis más que sobre telas tan suaves como vuestra piel, y sólo coméis carnes cocidas, cuyos pedazos se cuida de trinchar un doméstico hábil?
¿Y qué pueden significar para mí todos esos suspirillos que os hinchan el pecho perfumado, robusta coqueta? ¿Y todas esas afectaciones aprendidas en los libros, y esa infatigable melancolía, hecha para inspirar a los espectadores un sentimiento en todo distinto de la compasión? A la verdad, me entran ganas algunas veces de enseñaros lo que es la verdadera desdicha.
Viéndoos así, hermosa delicada mía, con los pies en el fango, vueltos vaporosamente los ojos al cielo, como para pedirle rey, se os tomara con verosimilitud por una rana joven invocando al ideal. Si despreciáis la viga -lo que yo soy ahora, como sabéis-, cuidado con la grúa que ha de mascaros, tragaros y mataros a su gusto.
Por poeta que sea, no soy tan cándido como quisierais creer, y si harto a menudo me cansáis con vuestros primorosos lloriqueos, he de trataros como a mujer salvaje, o arrojaros por la ventana como botella vacía.»

 

Corta biografía, tomada de http://es.wikipedia.org/wiki/Baudelaire

Charles Pierre Baudelaire (9 de abril de 1821 - † 31 de agosto de 1867) fue un poeta, crítico de arte y traductor francés. Fue llamado poeta maldito, debido a su vida de bohemia y excesos, y a la visión del mal que impregna su obra. Barbey d'Aurevilly, periodista francés, dijo de él que fue el Dante de una época decadente. Fue el poeta de mayor impacto en el simbolismo francés. Las influencias más importantes sobre él fueron Théophile Gautier, Joseph de Maistre (de quien dijo que le había enseñado a pensar) y, en particular, Edgar Allan Poe, a quien tradujo extensamente.

 

servido por brenda-abril 6 comentarios compártelo

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

brenda-abril

brenda-abril dijo

Para leer otros de estos maravillosos textos les invito al siguiente link..
http://www.elortiba.org/baude.html

un beso

16 Marzo 2009 | 02:28 AM

Benjamín Rivera

Benjamín Rivera dijo

Hola, cómo estás, espero que bien, yo estoy bien. del poeta Charles Baudelaire es un gran maldito poeta por excelencia.... bueno, saludos y feliz semana...

16 Marzo 2009 | 02:36 AM

sombra-del-angel

sombra-del-angel dijo

Paraules i fets en la ment d'un poeta... Per ventura les mateixes paraules no estan en la ment d'una dona? Permeteu-me dir amb humils paraules, que les lectures, clar, que com no sóc eurido, ni pretenc ser-lo, tan solament sóc un humil pagès de paraules sense sentit, aquesta paraules dipositades sobre el plasma de la fria pantalla, són mes profundes del que creeis. Dintre de les mateixa s'ocupa una batalla interminable... Entre l'i les paraules escrites aquella que qui vulgui creure que les dedico. Confusion, penediment, desolacion. Presa la qual millor quedi amb tal escrit.
Una salutació .

16 Marzo 2009 | 09:31 AM

abril-ale

abril-ale dijo

El poema terriblemente bello y la imagen hermosa. Bonita, gracias por compartir.

Besos.

16 Marzo 2009 | 06:32 PM

sombra-del-angel

sombra-del-angel dijo

TRADUCCION DE MI COMENTARIO ANTERIOR ....

Palabras y hechos en la mente de una poeta... Acaso esas mismas palabras no están en la mente de una mujer? Permitidme decir con humildad sobre las palabras plasmadas ante una fria pantalla de cristal... que las lecturas, claro esta, que cómo no soy erudito, ni pretendo serlo, tan solamente soy un humilde labrador de palabras sin sentido, esta palabras depositadas sobre mi pantalla fria pantalla, son mas profundas de lo que creeis. Mientras dentro de la misma trasncurre una batalla interminable... Entre las palabras escritas... aquella que quien quiera creer que las digo o escribo. Confusion, permanente, desolacion. Tomad cual mejor quede con tal escrito.
Un saludo .

20 Marzo 2009 | 03:35 PM

kilin

kilin dijo

leer a Charles es introducirme en el mundo que el vivió ¿amó? ¿odió? o simplemente no se acomodó. Mi visión de su sociedad hubiera sido de pasividad y acondicionamiento aburguesado, pero, ante todo y sobre todo amando la belleza serena, romantica y dulce, y como droga la mirada sublime ante unos ojos que me hicieran extremecer de pasión....

22 Marzo 2009 | 12:04 AM

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Mi corazón se declara en franca rebeldía cuando me aconsejan que te olvide... yo quiero amarte... tú quieres que te ame??? me lo pregunto una y otra vez... siento miedo de una respuesta, siento miedo del silencio... pero ya ves... lo he preguntado... te quiero

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