un comentario...
La juventud es un camino que algunos nunca dejan de recorrer, otros ni siquiera alcanzan a dar su primer paso sobre ella. El alma es un jinete; a veces inquieta y desenfrenada, para otros impávida y callada, como muerta como cansada.
El tiempo es el caballo en el que monta el alma para cabalgar sobre la juventud, pero esas almas cansadas, temerosas, que nacen como muertas en la vida, bajan de su caballo, lo halan hacia un lado acercándose peligrosamente a la zanja casi enredándose en las cuerdas... y terminan su carrera sin haber puesto un pie o una gota de sudor sobre el brioso camino. La nostalgia amigo mío como niebla en el camino del jinete; dado el paso, o se baja del caballo y se sale del camino para no tropezar, o se enfrenta para salir airoso de la nube que oculta el horizonte...
Yo he sido un jinete que se ha hecho al lado del camino, pero por ese camino pasabas tú; decidiste bajar de tu caballo, aún sin poderlo detener y en un momento decidiste ensillar mi silla y ayudarme a subir.
Ahora, transitamos juntos de la mano, sobre nuestros caballos haciéndonos jinetes de la juventud otra vez.








Benjamin Rivera Valdés dijo
Hola, cómo estás, espero que bien, yo estoy bien... la juventud se pasa muy rápido y es corta, y hay que aprovecharla al máximo, saludos desde el blog orquestado, adios...
29 Diciembre 2008 | 10:44 PM